Hey mY PC! bloggers! bajo el sol de verano una entrevista de trabajo me llevó a escribir esto …
Hoy salí de mi casa dispuesto a encontrar algo parecido a un trabajo, que mayormente son prácticas pre-profesionales bajo la fachada de “trabajo con salario a tratar”, que a la vez se descifra en una explotación con el pretexto del ya famoso “derecho de piso”.
Tú trabajas. Tú te pagas tus gastos. Por tratar de aprender, o poner en práctica lo aprendido, ya sea en universidad, instituto, o cosas parecidas; todo lo tienes que hacer tú. Si tienes suerte tratarán de enseñarte algo, lo mínimo. Algunos, de mejor voluntad, te orientarán hacia tu desarrollo.
No sé muy bien a que puesto postulaba, supongo que siempre he preferido no saber lo que me toca vivir. Lo que venga, si no es bueno yo mismo encontraré la forma de acomodarlo a mi mejor estilo. Había recibido un mensaje electrónico hasce dos días, donde decía que llame a un número – allí especificado – para concertar una entrevistas, debido a que estaban interesados en mi perfil. No detallaba cual era el puesto o extras que me ayudarán a entender el propósito de su búsqueda. En el primer llamado que realizé, la persona con la que debía contactar no se encontraba. Así, esperé cerca de dos horas para realizar la siguiente llamada que me llevaría a escuchar la voz de un señor aparentemente seguro de lo que decía, aunque al principio sonó un poco desconcertado con mi llamada.
- Buenas tardes, llamó por el correo que me enviaron diciendo que estaban interesados por mi perfil. – Dije con una voz tímida.
- ¿Correo? – escuché un silencio de tres segundos (es un decir) – Ayá, vente mañana pues. apunta la dirección. Es …. – dijo entre un tono confundido, pero convincente.
- Ok, gracias. – Finalizé la llamada.
Me levanté con retraso hoy. Suelo dormir hasta llegado el mediodía, que es cuando mi madre ya no soporta verme en la cama, y encuentra algún quehacer medio tonto para que mi, ya un tanto deformado cuerpo, se exija a moverse de ese cómodo apocento que ocupa un tercio de mi espacio solitario en el útimo rincón de mi casa.
Fue un largo camino seguido de una caminata para encontrar la supuesta oficina, que no era más que un mini departamento, en un pequeño edificio. No sé si por coincidencia o por un torpe error, yo había anotado oficina 301, donde fue justamente que toqué a puñetazos muy leves hasta mi cansancio, sin siquiera recibir respuesta alguna del otro lado de la madera de forma rectangular en forma del que, a mi parecer es un modelo universal de puertas. He visto millones parecidas a aquella, la diferencia es que esta era la primera vez que le tomaba una importancia – valga la rebundancia – sin importancia.
Estaba bajando las escaleras dispuesto a realizar otras actividades que me había planteado el día anterior, cuando de pronto me detení a mirar la puerta que llevaba el número 201. Esta tenía una puerta metálica que sobresalía delante la ya mencionada puerta universal. A diferencia de la del 301, tenía un ojo de vidrio, por el cual se podía, desde adentro, ver a la persona que llama a la puerta, mas no a la inversa.
Toqué. Después de unos segundos, en los cuales me supongo me estaban observando por el agujero con vidrio, me abrieron. Pregunté por el señor con el que había contactado un día antes. Salió un tipo de ojos azules de mirada convincente, con barba que encima traían unos anteojos negros. Me invitó a pasar. Me habló de la empresa. Me invitó a pasar a otro estancia donde se encontraban los tres jóvenes que se encontraban ubicados en tres diferentes puestos: diseño gráfico, publicidad y asistente de relaciones públicas.
- Esta es una escuela finaciera, se gana dinero como en todo negocio. Hasta la prensa es un negocio … Puta, yo tuve una enamorada a la que le dediqué 11 años de mi vida, pero me dejó por vago, no tenía chamba, nada. Así como ves, ahora muchas personas me dicen culto, pero yo era fumón y borracho (esto lo indicó con señas, no con palabras) …. Ahora escribo cómics, fantasía, ciencia ficción, y dibujo; soy un artista webón. Pero un artista no gana ni mierca acá, ¡ni mierda!. Yo pienso viajar para desarrollarme con mi arte, pero primero quiero colaborar acá. Acá estamos en una crisis económica del carajo. Gracias al jefe estoy aquí, él me sacó de la basura …. Justo ahora tenemos un caso de una discoteca que una municipalidad quiere cerrar, supuestamente porque hay inversionistas chilenos que quieren ese lote, no tengo nada en contra de los chilenos, yo tuve un romance con una chilena muy buena … Ahora vengo, sigánle explicando el chico de la empresa. – Balbuceó de una manera feroz como si el tiempo le quedara corto mientras yo lo miraba fijamente y sus aprendices asistían todas sus afirmaciones como cual perro jadeando de alegría por cada bobada de su amo, o después de haberle traído la pelota, que este lanzaría sagundos antes.
Cuando regresó, mi respuesta a su trabajo ya esperaba por él . Sin embargo, mi respuesta fue bombardeada por lo argumentos de sus perros falderos tratando de convencerme de que sería una buena inversión, me nombraban cifras exhorbitantes, a las que cualquiera hubiera aceptado sin ninguna pregunta al respecto. Cuando, de alguna forma, les hice sentir que no accedería a sus ofrecimientos, uno de ellos salió de la habitación. Presentí que era para avisarle al hombre de la tan buena labia. No me equivoqué. Así ocurrió. Entró de un golpe al cuarto un tanto desordenado.
- Y hermano, ¿Aceptas el trabajo o no? – Dijo algo exaltado, como si ya supiera cual iba a ser mi respuesta.
- No, gracias por la oportunidad, pero creo que no estoy interesado en su oferta. – Resalté para, de alguna manera, no hacer sentir mi menosprecio hacia lo que hacían.
- Ok, cuidate. balbuceó cortante.
Extendí mis manos a todos con un ‘gracias por la oportunidad’. Cuando bajaba por las escaleras pensé en todo su discurso pseudo-intelectual y su ‘estúpido’ argumento de que el periodismo es un negocio. Me hizo recordar a la película “Hombres de Honor”, donde un negro (Cuba) trata de llegar a ser marino, y un mayor (DeNiro), quien al principio le puso trabas para su cometido, al último, cuando el primero perdió sus piernas lo ayudó a que lo reciban a servicio activo. En una de las últimas escenas, en donde el protagonista, ya con prótesis en las piernas, se enfrenta a una comisión formada para ver su caso. Se dispusó el siguiente diálogo:
- ¿Cree Usted poder estar a la par con marinos que no esten en la condición que se encuentra Usted? – Dijo el Jefe de la comisión.
- Señor la pregunta aquí es ¿Ellos estarán a la par conmigo? – Respondió mientras se escuchaban leves sonrisas entre el público.
- En el negocio de la marina … – No terminó su premisa por a repentina interrupción de su receptor.
- Dispulpe Señor, pero para mí La Marina de los Estados Unidos no es un negocio. Me enseñaron el valor más importante de todos. – Interrumpió con severidad.
- Y cuál es ese Mayor Brashier. – preguntó desorientado.
- El honor, Señor. – Dijo con orgullo.
Al igual que el Mayor Brashier, por mi carrra, por lo que quiero ser, y por lo que daría mi vida; no lo considero para nada un negocio. Simplemente lo es todo, el motivo por el cual se conduce los hilos de mi razón. Pero que iba saber él de eso, nisiquiera había terminado sus estudios – él lo confesó – no podría saber nada de vocación, era un improvisado ostentoso, vulgar y cursi, amante del placer, pero sobre todo un mentiroso a prueba de balas. Estafas bajo una mirada y presencia convincente. Me das pena, pensé. Pero me esperaba un largo día caluroso que merecía desertar de aquel insulto a lo que me dedico y por lo cual me gano la vida, and I’m good at it.