La percepción varía de acuerdo con la sensibilidad de las personas. Para los estudiantes del Instituto de Arte de la Universidad de San Martín de Porres, la música es un estilo de vida más libre y subjetivo. Son ellos los que influyen sobre la horma de sus melodías y ritmos.
Fue creado en el 2004 como un instituto de arte lírico, sin embargo hace dos años ha tomado la función de Facultad de Música de la Universidad. Cuenta con un moderno plan curricular, equivalente al de los más prestigiosos conservatorios de música y universidades del mundo. Es la primera en el Perú que otorga el Título Universitario de Música de la licenciatura en Educación, Dirección e Interpretación Musical en Canto, Composición e Instrumentos, ofreciendo distintas especialidades tales como: Dirección de Coro, Banda y Orquesta Sinfónica, Composición, Canto, Piano, Violín y otros instrumentos musicales.
Enseñanza de calidad.-
En estos dos últimos años, el instituto ha ofrecido importantes conciertos. En el 2006 se presentó en el Centro Cultural Ricardo Palma, y en la Facultad de Medicina de nuestra Casa de estudios. Este año ofreció un recital en el Centro Cultural Peruano Japonés, que gozó de gran acogida.
La directora del Instituto de Arte, magíster Elena Ananitcheva, cuenta que «los conciertos que hemos realizado tuvieron muy buenos resultados, reflejado en el aplauso generoso que recibíamos de los asistentes». Asimismo agrega que la labor que se desarrolla es muy importante para el país, pues la música define la personalidad de la sociedad.
En cuanto a la plana docente, la escuela cuenta con reconocidos educadores nacionales y extranjeros. El profesor de saxofón de origen cubano, Abel García, indica que «la idea de este instituto es muy buena. Es positivo motivar a los estudiantes para que tengan una nueva alternativa y perspectiva, pues están comenzando y pueden perfeccionarse».
Por otro lado, el profesor de dirección coral y técnica vocal, con estudios en Moscú y Suiza, Sergio Portilla, manifiesta que «a los alumnos se les enseña a meditar, pensar, reflexionar sobre la música».
Todo por la música.-
El proceso de admisión consta de un riguroso examen. Los postulantes tocan un instrumento frente a un jurado de 13 profesores, quienes tienen la potestad de hacerles dos o tres preguntas. Mediante la prueba se evalúa el nivel de desarrollo de sus aptitudes musicales, relacionadas con la carrera que aspiran.
Entre los estudiantes más sobresalientes de la escuela se encuentra Alejandro Caballero, quien a sus 21 años no se arrepiente de haber dejado su carrera de Administración y Finanzas por la música. Descubrió su pasión por el arte desde los siete años cuando tocaba el tambor.
«Puedes expresar muchas cosas con la percusión en general, que es donde nace la música. Pertenezco al Conjunto Instrumental y estamos haciendo unas fusiones muy interesantes», confiesa el talentoso joven, quien también tiene una banda propia llamada «Sueños de azotea».
Otra alumna destacada es Luzmar Castañeda. Ella lleva dos ciclos en la especialidad de canto, pero tiene como segunda opción el piano, su instrumento favorito. «El canto significa todo para mí, y el piano no puedo sacarlo de mi vida», comenta la joven de 17 años, a quien le encanta la música popular y sueña con viajar a Italia para perfeccionar su voz.
Esta vocación por la música convierte al Instituto de Arte de la Universidad de San Martín de Porres, no solo en el primero que brinda un título universitario en la especialidad, sino también en el único que realiza la función de una verdadera Facultad de Música.
Etiquetas: instituto de arte usmp, usmp